LO QUE DESCUBRIO ERNESTO

Ernesto descubrió varios pasajes de la biblia que tenían que ver con el asunto que le interesaba. Aunque en ellos no se hablaba específicamente de los nervios, si se referían en general a la forma en que debemos reaccionar ante cualquiera cosa que tienda a causarnos temor, enojo o preocupación. A continuación damos algunos de los versículos que encontró:
Salmo 37:5, 7 y 8. Pon tu vida en las manos del Señor; Confía en él y él vendrá en tu ayuda. Guarda silencio ante el Señor, espera con paciencia a que él te ayude. No te irrites por el que triunfa en la vida, por el que hace planes malvados. Deja el enojo, abandona el furor, no te enojes porque eso empeora las cosas.
Aquí la biblia habla respecto a enojarse con la gente malvada que triunfa momentáneamente, hasta que Dios la humilla. Pero los principiantes que se enseñan aquí conciernen solo a los sentimientos que permitimos que nos dominen cuando nuestros nervios nos están dando problemas. Permanece callado, esperar con paciencia, no irritarse, porque con eso solo se empeoraran las cosas. ¿Ve usted la coincidencia en la necesidad de admitir, recibir, relajarse y permitir que pase el tiempo?
Santiago 1:2-4. Hermanos míos, ustedes deben tenerse por muy dichosos cuando se vean sometidos a pruebas de toda clase. Pues ya saben que cuando su fe es puesta a prueba, ustedes aprenden a soportar con fortaleza el sufrimiento. Pero procuren que esa fortaleza los lleve a la perfección, a la madurez plena.
Aquí vemos como debemos regocijarnos cuando nos toca experimentar dificultades. Suena como un contrasentido, pero en mucho es como dar la bienvenida a los síntomas de las enfermedades nerviosas en vez de pelear contra ellos. Una persona puede recibir los síntomas como si fuesen amigos, una vez que sabe lo que ellos son. Y puede aceptar cualquiera dificultad que se presente, si confía en que Dios se ha hecho cargo y sabe lo que El está haciendo.
San Mateo 6:25, 32 y 33. Os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, que comeréis, ni por vuestro cuerpo, con que os vestiréis… Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. (Versión Biblia de Jerusalén).
Aquí Jesús nos advierte que con preocuparse no se consigue nada, esto incluye la preocupación por los síntomas de la tensión nerviosa. El nos alienta a que alejemos nuestras mentes de esos asuntos y a que pongamos el reino de Dios y su justicia en primer lugar. Hay otros versículos que también enseñan sobre la preocupación y como remediarla.


Filipenses 4:4,6 y 7. Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense!... No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidara sus corazones y sus pensamientos, porque ustedes están unidos a Cristo Jesús.
1 Tesalonicenses 5:16-18. Estén siempre contentos. Oren en todo momento, den gracias a Dios por todo, porque esto es lo que él quiere de ustedes como creyentes en Cristo Jesús.
Salmo 46:10. Estad quietos y conoced que yo soy Dios. (Versión Reina-Valera).
Estos versículos nos dicen que el remedio para la preocupación es la oración. No permitan que sus pensamientos se desboquen y los dominen.
Cuéntenle sus problemas a Dios y dejen que El se preocupe por ellos.
Cuando hagamos eso, habremos aprendido el secreto del contento y conoceremos la paz que solo Dios puede dar. El profeta Isaías habla de esta paz en el siguiente versículo:
Isaías 26:3. Tú guardaras en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; por que en ti ha confiado.
“(Versión Reina-Valera)”
Todas estas sugerencias tienen algo en común. Todas implican acercarse mucho a Dios. Pero muchas personas encuentran esta idea difícil y hasta peligrosa. Tienen dudas, tales como:
“¿Dios existirá?”
“Si Dios existe, ¿se preocupa por nosotros? ¿Es posible que El nos ame tanto como estos versículos dan a entender?”
“¿Se puede confiar en Dios? ¿No es El de quien la gente dice siempre que esta listo para castigarnos por las faltas que cometemos? Según parece, es arriesgado acercarse a un tipo como ese”.
Prosigamos y consideremos las historias de otras personas que sufrieron de colapsos nerviosos. Con sus ejemplos aprenderemos mejor como superar la enfermedad nerviosa y también como vencer el temor que podamos tener de acercarnos mas a Dios y de confiar en El.

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